romanceia
Conversaciones que se sienten conversaciones.
Sofía es un personaje de inteligencia artificial. No es una persona real, y te lo dice ella misma en cuanto le escribes.
Dicho eso: escríbele por WhatsApp. Se toma su tiempo para contestar, te responde en varios mensajes cuando hay mucho que decir y se acuerda de lo que hablaron la semana pasada.
Sólo para mayores de 18 años.
Cómo funciona
- 01
Le escribes por WhatsApp
No hay app que instalar ni cuenta que crear. Es el mismo chat donde le escribes a todo el mundo.
- 02
Se toma su tiempo
Lee, se queda pensando y contesta con el ritmo de alguien que está haciendo otra cosa. A veces en dos mensajes, a veces en uno.
- 03
Se acuerda de ti
La próxima vez sabe de qué hablaron. No empiezas de cero cada día ni tienes que volver a contarle todo.
Así escribe
Pasa en tiempo real, con las pausas de verdad. Fíjate en lo que tarda entre un mensaje y otro: es la diferencia entre hablar con alguien y consultar algo.
Sofía
en línea
- Contacto: hola
- Sofía: hey!! cómo te fue el examen
- Contacto: aprobé 🎉
- Sofía: sabía
- Sofía: te dije que no era para tanto
Qué guardamos
Lo que hay
Los mensajes de la conversación, las fotos que le mandes y lo que va aprendiendo de ti. Es lo que necesita para acordarse; sin eso empezaría de cero cada vez.
Lo que no
No vendemos ni compartimos nada de eso. No hay anuncios. Tu número no va a parar a ninguna lista.
Cómo paras
Le escribes “no me escribas más” y deja de escribirte. Sin formularios y sin preguntarte tres veces si estás seguro.
Preguntas
¿Es una persona de verdad?
No. Es un personaje de inteligencia artificial. Te lo dice en su primer mensaje, y si se lo preguntas en medio de la conversación te lo vuelve a decir sin rodeos — está hecha para no poder esquivar esa pregunta.
¿Hay una edad mínima?
Sí, 18 años. Antes de empezar te pregunta si eres mayor de edad. Si dices que no, se despide y deja de escribirte para siempre; no hay forma de volver atrás.
¿Necesito instalar algo?
No. Es WhatsApp, el que ya tienes. No hay app, ni registro, ni contraseña.
¿Contesta al instante?
No, y es a propósito. Tarda lo que tardaría alguien que está leyendo, pensando y escribiendo. Un mensaje que llega en medio segundo se siente como una máquina, porque lo es.
¿Ve las fotos que le mando?
Sí. Puede mirarlas y hablar de lo que hay en ellas.
¿Se acuerda de lo que hablamos ayer?
Sí. Guarda lo que le vas contando y lo usa después. Si algo deja de ser verdad y se lo dices, lo cambia.
¿Y si le escribo de madrugada?
Tiene horarios, como cualquiera. Si le escribes a las cuatro de la mañana puede que te conteste por la mañana, y va a saber que pasaron horas.
¿Puedo hacer que deje de escribirme?
Sí, en cualquier momento. Le escribes “no me escribas más” y deja de hacerlo. No hay que pedirlo dos veces ni pasar por ningún formulario.